Hay días en los que valdría más no levantarse.
Días en que todo se tuerce, en que pocas cosas tienen sentido y en los
que crees que cualquier esfuerzo sirve de poco.
Por suerte, esos días acaban y mañana será mejor, o se intentará. Porque siempre hay algo en lo que creer: en ti mismo. Y siempre hay algo por lo que luchar, por seguir adelante.
Porque siempre hay luz al final del túnel y si no la hay, encendemos velas. Con dos cojones.
Por suerte, esos días acaban y mañana será mejor, o se intentará. Porque siempre hay algo en lo que creer: en ti mismo. Y siempre hay algo por lo que luchar, por seguir adelante.
Porque siempre hay luz al final del túnel y si no la hay, encendemos velas. Con dos cojones.
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