Este pequeño es Lupo, un bodeguero que encontraron por Córdoba en unas condiciones deplorables y más que evidentes. El pobre está atemorizado y no es para menos: según creen, fue rociado con algún tipo de producto desinfectante para suelos. ¡Cuánto no habrá sufrido el pobre...!
Tras la visita veterinaria, se confirmó que tiene Leishmaniosis (para quién no lo sepa, es una enfermedad parasitaria grave, que provoca la caída del pelo y heridas en la piel) pero que, con tratamiento, podría llevar una vida normal.
Necesita una familia especial, que lo cuide y quiera como se merece. Podéis contactar con la protectora AQUÍ.
A la vista está que tiene un miedo terrible, no se mueve y hace todo lo posible por esconderse. No es justo que animales inocentes tengan que sufrir de este modo...
P.S. Agradecimiento especial a Rocío, por asesorarme, informarme e introducirme un poquito más en este mundo animalista.
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